Ya no hay que, ya no hay quien calme mi dolor. Lo escondo con una sonrisa.
Hago como si todo estuviera bien.
NADA ESTA BIEN.
Nada está lo suficientemente bien como para que yo sea feliz.
Llegue a punto tal en que nada me hace bien, gran parte de las cosas me hacen MAL, me lastiman.
Es constante el dolor que vuelve cada vez que algo me lo recuerda.
Siempre la misma excusa, siempre la misma explicación.
Él.
¿Porqué Él?
Lo extraño de una manera inmensa, quiero volver a estar entre sus brazos, quiero que esta vez sus caricias sean mías, sus besos míos. Ser yo la dueña de todo lo que me robaron. Ser yo la dueña de su corazón. Sé que suena cursi, pero es así. Quiero ser yo la que mueva su piso, yo la que lo salude cada día con un beso en los labios, yo la que lo ame infinitamente. Yo amada.

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